Kyiv, 23 de mayo de 2007, Al Ilustrísimo Presbítero, Dr José Hazuda
Vicario para las provincias del Norte en Argentina
Reverendísimo Padre Vicario:
Recién ahora comencé a agradecer a todos los que ayudaron al Sínodo Permanente, y a mí, en nuestra visita a la Argentina y Paraguay.
Esta gran tardanza es motivada por otros viajes, al estado de mi salud y a la celebración de la Pascua. Hoy, finalmente, comienzo a hacer lo que debería haber hecho hace casi tres meses.
Le agradezco de corazón por la organización y coordinación de los encuentros con el clero, con el Gobierno provincial y con nuestra buena gente. Consideramos muy exitosa nuestra estadía en el Norte Argentino y esto se lo debemos a la sólida organización, a la cual nosotros hemos dedicado tan poco tiempo. Reciba Usted nuestro agradecimiento.
Le pido encarecidamente que salude de parte mía y de los miembros del Sínodo Permanente a todos los que colaboraron en la organización de nuestra visita. Que Dios misericordioso recompense a todos ustedes con el "ciento por uno".
De nuestra parte damos gracias a Dios por todo el bien que hemos recibido en vuestra región. Por todo lo que hemos aprendido y conocido. Queremos ayudarles, especialmente, aumentando el número de sacerdotes, para que esa parte de nuestra Iglesia en Argentina, a la cual hemos encontrado tan llena de vitalidad, pueda desarrollarse aún mas y mejor.
Valorando su celo apostólico para la gloria de Dios y el bien de la iglesia católica ucraniana, de corazón expresamos a Usted nuestras cordiales palabras de agradecimiento, nuestro pleno reconocimiento y felicitaciones.
Que Dios, en la Santísima Trinidad, lo colme con sus gracias, concediéndole la fortaleza y entusiasmo para seguir avanzando en santidad y en amor a El.
Que la bendición del Señor descienda sobre Ustedes,
Firma: Lubomyr