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Publicado por:
Redacción
martes, 13 de julio de 2004
El 15 de julio la iglesia Bizantina-Ucrania celebra la fiesta de San Vladimiro, príncipe, bautista de ucrania y patrono de la pro catedral ucrania de Posadas, Misiones.
La historia lo presenta como a uno de los gobernantes más poderosos de la antigua Rus’ de Kyiv, actualmente Ucrania.
Vladimiro era el hijo menor del príncipe Sviatoslav. Después de fallecimiento de sus hermanos Oleh y Laropolk, asumió el gobierno de todo el territorio de la Rus ’Ucrania.
Valiente guerrero
A través de exitosas batallas conquistó las regiones vecinas, aumentando de este modo la extensión de su reino. Vladimiro, fuerte como un león y valiente como un águila, era respetado y temido por todos. Él, entregado a la religión pagana, ofrecía sacrificios a los dioses paganos en agradecimiento el poder y los triunfos que él creía, provenían de ellos.
Le impresiona el cristianismo
A pesar del poder y de la riqueza, el príncipe Vladimiro sintió que le faltaba algo en su vida. Comenzó a dudar cada vez más de su religión pagana. En él crecía el interés por las religiones de otros pueblos. Con mucha frecuencia pensaba en la fe cristiana aceptada por su abuela la princesa Olga de Kyiv. Después de consultar con sus consejeros de la corte, envió a diez hombres sabios e instruidos a recoger información acerca de las enseñanzas y costumbres de las distintas religiones existentes en la época. Al regresar, los emisarios informaron a Vladimiro y a la corte que la doctrina y las celebraciones que les impresionaron favorablemente era la de los griegos, que eran cristianos.
Celebraciones maravillosas
Las Crónicas de Néstor, narran la experiencia de los enviados de Vladimiro a Constantinopla de la siguiente manera: “Estuvimos en el país de los griegos y nos condujeron al lugar donde ellos adoraron a su Dios, nosotros no sabíamos si estábamos en el cielo o en la tierra porque no existe en la tierra un espectáculo de tanta belleza. Nosotros no somos capaces de describirlo; sabemos solamente que es allí donde Dios habita en medio de los hombres. Sus celebraciones litúrgicas son majestuosas y maravillosas, más que en los demás países. No olvidaremos jamás su hermosura, porque todo hombre que ha gustado algo dulce no puede soportar más lo amargo”. (Chronique de Néstor, XLV, p. 90).
Conversión de los ucranios.
El príncipe Vladimiro estaba interesado en la religión de los griegos pero a causa de las guerras con ellos en el pasado, no quería tratarlos. Entonces invadió Crimea, ocupó Jerson y después de haber llegado a un acuerdo para contraer enlace matrimonial con Ana, la hermana del rey, que era cristiana, hizo la paz con los griegos.
Vladimiro fue instruido en la doctrina cristiana y en el año 987 fue bautizado en Vasyliv, no lejos de Kyiv, tomando como nombre de bautismo, Basilio.
El 1 de setiembre del año 988, mediante un decreto imperial, Vladimiro ordenó que todas aquellas personas que no eran aún cristianas, fueran bautizadas en el río Dnipró.
De Kyiv el cristianismo se difundió a otras ciudades y localidades de Ucrania. Los ídolos paganos fueron destruidos, en su lugar se procedió a construir muchas iglesias. Vladimiro abrió numerosas escuelas e hizo venir maestros para educar a los niños.
Mansedumbre y caridad.
Estudiaba las Sagradas Escrituras y fue convirtiéndose de un feroz guerrero en una persona mansa y amable.
Introdujo programas de ayuda a los pobres, alimento para los hambrientos, vestido para los desnudos, protección y ayuda para las viudas y huérfanos.
Convocó a los líderes de la Iglesia para decidir cómo afianzar y animar la fe de su pueblo.
Vivió el resto de su vida lamentándose por los años perdidos como pagano no reconociendo al único y verdadero Dios.
Vladimiro quería una Iglesia en buenas relaciones con la Sede de Pedro. (Roma) y con los patriarcas bizantinos (Constantinopla), manteniendo a Kyiv con una cierta autonomía eclesial.
El Santo
Cuando el 15 de julio de 1015 falleció, el pueblo lo lloro sinceramente. Según lo que se registra en las crónicas, ya en el año 1263 el príncipe Vladimiro era venerado como Santo. En el año1780 fue construida en Kyiv una hermosa iglesia de madera en su honor.
Dios es todo poderoso. Él cambió a un guerrero empedernido, adorador de dioses paganos, en un hombre pacífico, adorador del único Dios verdadero. Dios cambió a un hombre centrado solamente en sus propios intereses y sed de poder, en un hombre interesado en el bienestar de su pueblo.
También hoy, Dios tiene poder de obrar este tipo de milagros. Roguemos a Dios todopoderoso, por la intercesión de San Vladimiro, que también en nuestros tiempos la paz, la honestidad, la justicia, el servicio al prójimo y todas las virtudes cristianas, sean los objetivos de nuestros gobernantes y de nuestros pueblos.
Pbro. Dr. José Hazuda – Posadas, Misiones.
Nota publicada en: Semanario católico Cristo Hoy!
N° 215 - Semana del 9 al 15 de julio de 1998
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