La colectividad ucrania en Berisso, esta integrada por las asociaciones de Cultura Prosvita, fundada en 1924 y Renacimiento desde el año 1933. Ambas son filiales de sus respectivas centrales, con sede en la ciudad de Buenos Aires, e integran junto a otras entidades la Representación Central en la República Argentina.
Los primeros inmigrantes ucranios arribaron a Berisso a principios del siglo veinte. Una vez concluida la Primera Guerra mundial, y a partir del año 1920, lo hicieron grupos más numerosos. Estos inmigrantes llegaron al país de las regiones de Galtizia y Volinia ubicadas en el sector occidental de Ucrania.
Al llegar estos contingentes, algunos se radicaron en el interior el país, Río Negro, Mendoza, Tucumán, Salta, Córdoba, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones, precisamente en esta última, ya se encontraban instalados colonos ucranios desde 1897.
El resto de los inmigrantes buscaron emplearse en la actividad industrial emplazada en los centros urbanos, en especial los frigoríficos de Berisso, Avellaneda, Rosario, Zarate y Campana.
Al llegar a Berisso los ucranios crearon la primera entidad civil organizada, Prosvita, reconocida como filial por su sede central en la ciudad de Lviv, Ucrania.
De esta manera una vez afincados continuaron manteniendo sus lazos con su ancestral cultura, recreando la viejas instituciones de la lejana tierra, que le había permitido acceder a la enseñanza del idioma ucranio, a través de su lectura y escritura, como lengua nacional, y enseñar a sus descendientes, nacidos en esta tierra, todas las expresiones populares artísticas y literaria ucranias.
En este desfile, en donde la colectividad ucrania ostenta el orgullo de tener consagrada a su representante, como Reina del Inmigrante Provincial 2006, LUDMILA HERMANOVECH, se encuentran presentes las máximas autoridades de las entidades ucranias en Argentina, y se suman al grupo de los ucranios, que desfilan por esta Avenida Montevideo, integrantes de la filiales Prosvita de Berisso, Wilde, Villa Caraza, y la filial Renacimiento de Berisso, que lo hacen ataviados con sus típicas indumentarias, que se destacan por su colores y preciosos bordados.