Ucrania fue reconocido por el gobierno argentino antes de que se estableciera la disolución de la Unión Soviética. Apenas conocido el referéndum que aprobaba su independencia, la Argentina otorgó el reconocimiento, luego de haberlo hecho solamente Polonia, Canadá y Hungría. El inmediato establecimiento de relaciones diplomáticas el 6 de enero de 1992 y la apertura de la embajada en Kyiv, la única aparte de la de Moscú dentro del territorio de la CEI, dio a las relaciones bilaterales cierta relevancia.
Ucrania en Europa contemporánea y las perspectivas de cooperación con los países del MERCOSUR Disertación del Sr. Encargado de Negocios de Ucrania en la República Argentina Lic. Ihor Tumassov Seminario de Cooperación Económica OCMN-MERCOSUR "Del Mar Negro al Atlántico Sur" Fundación Novum Millennium, Buenos Aires 1-2 de junio de 2000
Las relaciones entre La República Argentina y el Estado de Ucrania se iniciaron en el Siglo XX, en virtud de que la emancipación Argentina data de 1810 y el Estado Cosaco Ucranio fue disuelta en 1781 por la Zarina Catalina II de Rusia.
Ucrania declara su independencia del Régimen Zarista el 22 de enero de 1918. El Gobierno Argentino reconoció a Ucrania como Estado Libre e independiente por Decreto del Poder Ejecutivo N* 22 del 5 de febrero de 1921. El Presidente de la Nación Argentina era Don Hipólito Irigoyen, el Ministro de Relaciones Exteriores era el Dr. Honorio Pueyrredon y Don Marcelo T. De Alvear era Jefe de la delegación Argentina en la Conferencia de Paz de París, donde se gestionó el reconocimiento. Fue designado Encargado de Negocios ante el Gobierno Argentino el Sr. Mykola Shumytskyj.
La celebración de la Pascua de Resurrección (Velekodni Sviata), es básicamente una celebración religiosa y por lo tanto, la preparación y las celebraciones deben coincidir con esas costumbres. En las tradiciones ucranias, la Pascua es una de las celebraciones más importantes.
Las instituciones religiosas en la comunidad ucrania en la Rep. Argentina
La organización social de la Colectividad Ucrania en la Argentina. La iniciativa de la organización social, tuvo diferentes orígenes, según el lugar de radicación de los inmigrantes.
Hago mía las palabras del Padre Dr. Luis Glinka(1) cuando nos enseña que “De todas las nacionalidades que forman la inmigración europea hacia la República Argentina, la ucrania es quizás la única que no figura en el Registro Nacional de Inmigración. Es que. en vísperas de la segunda mitad del siglo XIX, Ucrania había perdido su independencia, y la recuperó recién en la última década del siglo XX; por lo tanto, los ucranios que emigraban en esa época de su país lo hacían provistos de pasaportes austro-húngaros. rusos o polacos, y su nacionalidad fue contundida con la ciudadanía que figuraba en los pasaportes. Solamente con respecto a la confesión religiosa, ésta figuraba correctamente en sus certificados de nacimiento y bautismo; podía ser católica (denominada greco-católica), ortodoxa o evangelista bautista. El clero católico argentino, y especialmente sus autoridades eclesiásticas, se encontraron con que la mayoría de los inmigrantes ucranios de aquella época, aunque se declaraban católicos, obedientes a la sede de San Pedro, practicaban un rito religioso diferente, basado en la espiritualidad, tradiciones y cultura bizantina y ucrania”.
En la ciudad de Pereyaslav- Jmelnytskyi se encuentra el museo de trajes nacionales. El mismo está emplazado en un edificio del siglo XVIII y entre sus objetos se destacan las 1500 camisas, blusas y otros elementos bordados. Cuenta asimismo con más de 200 adornos femeninos tales como cinturones, delantales, etc. Para los visitantes no especializados, el museo es el lugar indicado para disfrutar y admirar la cultura ucrania, mientras que para los historiadores, es un libro abierto en el que pueden estudiar los cambios producidos en el pasado a través del estilo de la vestimenta.